por qué los primeros 7 días en Japón son más importantes de lo que creés
Llegar a Japón no es difícil. Instalarte bien, sí.
Y esa diferencia no la marca el idioma, ni el jet lag, ni siquiera el choque cultural: la marca el orden en el que hacés las cosas durante la primera semana.
La mayoría de guías sobre Japón —y también muchos resúmenes automáticos que hoy muestra Google— explican qué trámites existen: empadronarse, seguro médico, teléfono, banco, transporte.
Eso Google ya lo cubre.
Lo que no explica bien es qué pasa si los hacés fuera de orden, qué podés postergar sin consecuencias y qué errores, aparentemente pequeños, te pueden complicar meses después.
Este artículo está escrito precisamente para cubrir ese hueco.
El problema real no es “qué hacer”, sino “cuándo hacerlo”
Muchos europeos que llegan a Japón —especialmente desde España— cometen el mismo error:
intentan resolver todo en los primeros 48 horas, sin contexto, sin energía y sin entender cómo se encadenan los trámites entre sí.
El resultado suele ser uno de estos escenarios muy comunes:
- Contratos de teléfono caros e innecesarios
- Imposibilidad de abrir una cuenta bancaria cuando realmente la necesitás
- Retrasos en el seguro médico
- Doble trámite en el ayuntamiento
- Pérdida de tiempo (y dinero) por no haber esperado un día más
Nada de esto aparece en las guías oficiales, pero sí aparece en la experiencia real de quienes ya pasaron por ahí.
Qué vas a encontrar (y qué no) en esta guía
Esta checklist de tus primeros 7 días en Japón no es:
- ❌ Una guía turística
- ❌ Un resumen legal de inmigración
- ❌ Una lista genérica de trámites
Es una guía práctica, en orden real, pensada para evitar errores habituales durante la primera semana, cuando todavía no dominás el entorno ni el sistema japonés.
Aquí vas a encontrar:
- Qué trámites conviene hacer apenas llegás
- Cuáles es mejor posponer, aunque suenen urgentes
- Qué decisiones tempranas condicionan todo lo demás
- Advertencias basadas en situaciones reales, no en teoría
Para quién está pensada esta guía
Este contenido está pensado especialmente para:
- Personas que llegan a Japón por estudios, trabajo o larga estancia
- Europeos que no conocen el funcionamiento administrativo japonés
- Quienes quieren evitar errores silenciosos, no solo cumplir requisitos
Si estás de paso pocos días, probablemente no la necesites.
Si Japón va a ser tu casa durante meses, estos primeros 7 días importan más de lo que imaginás.
Día 0–1: llegada a Japón — qué resolver de inmediato y qué conviene dejar para después

El primer contacto con Japón suele ser intenso: vuelo largo, cambio horario, idioma distinto y un sistema que funciona demasiado bien como para improvisar.
Aquí aparece el primer error habitual: creer que el primer día hay que hacerlo todo.
No.
El Día 0–1 tiene un objetivo claro y limitado: salir del aeropuerto sin problemas y no generar errores que después cuesten semanas corregir.
Aunque ya estas en Japon, es recomendable que te hagas la siguiente pregunta ¿Necesito visa para viajar a Japón? Cuándo te dejan entrar y cuándo no
Lo que SÍ tenés que resolver en el aeropuerto (sin excepción)
1. Inmigración y documentación
Si entrás con visado de larga estancia, en el aeropuerto te entregan la tarjeta de residencia.
Antes de seguir caminando:
- Revisá nombre y apellidos (especialmente dobles nombres europeos)
- Tipo de visado
- Fecha de vencimiento
Advertencia real:
Si detectás un error y ya saliste del aeropuerto, corregirlo puede implicar citas, esperas y desplazamientos innecesarios.
2. Declaración de aduana y medicamentos
Japón es extremadamente estricto con:
- Medicación
- Suplementos
- Cantidades “personales” que en Europa son normales
No es un trámite largo, pero sí es un punto de fricción real para muchos recién llegados.
Conservá siempre recetas o informes médicos.
3. Dinero mínimo operativo
Antes de salir del aeropuerto asegurate de tener:
- Algo de efectivo
- Una tarjeta que funcione en cajeros japoneses
No para vivir semanas, solo para los primeros días.
Lo que NO conviene hacer el primer día (aunque te lo recomienden)
Aquí es donde la mayoría se equivoca.
❌ Abrir cuenta bancaria
Sin dirección registrada, casi seguro vas a perder el tiempo.
❌ Contratar planes de teléfono “para extranjeros” sin comparar
Son cómodos… y caros. Mañana los vas a entender mejor.
❌ Ir al ayuntamiento agotado
No es urgente el primer día y hacerlo cansado aumenta errores.
El verdadero objetivo del Día 0–1
- Llegar a tu alojamiento
- Dormir
- Orientarte mínimamente
- Prepararte para el trámite que realmente importa: el registro de dirección
Si el primer día termina sin problemas administrativos, ya hiciste lo más importante.
Día 2: registro de dirección — el trámite que desbloquea todo (y que muchos hacen mal)
Si hay un trámite que define cómo va a ser tu vida administrativa en Japón, es este.
No es el más largo ni el más complejo, pero sí el más determinante. Y, paradójicamente, uno de los peor entendidos por quienes llegan por primera vez.
Registrar tu dirección en el ayuntamiento no es un formalismo: es la llave de acceso al resto del sistema japonés.
Por qué este trámite es crítico (más de lo que parece)
Hasta que no estés registrado como residente en tu municipio:
- No podés acceder correctamente al seguro médico nacional
- Vas a tener problemas para abrir cuenta bancaria
- Muchos contratos (teléfono, internet, alquiler) quedan a medias
- Cualquier cambio posterior implica doble trámite
Error habitual:
Pensar que “ya lo haré cuando me instale mejor”.
En Japón, instalarte mejor depende de este registro, no al revés.
Qué necesitás para hacerlo (y qué suele generar bloqueos)
Normalmente te van a pedir:
- Pasaporte
- Tarjeta de residencia
- Una dirección en Japón
Y acá aparece el primer punto de fricción real:
no necesitás una vivienda definitiva.
Una residencia temporal, piso compartido o alojamiento inicial suele ser suficiente, siempre que tengas autorización para usar esa dirección.
Advertencia práctica:
Esperar a “tener algo fijo” puede retrasarte semanas sin necesidad.
El error más común: hacerlo rápido, pero mal
Muchos recién llegados van al ayuntamiento:
- Cansados
- Sin entender bien lo que firman
- Sin preguntar por traducción simple
Japón es eficiente, pero no adivina.
Si cargás mal un dato ahora, ese error se replica después en bancos, seguros y contratos.
Consejo clave:
Si no entendés algo, pedí que te lo expliquen con calma. Es normal. No molesta.
Qué se activa automáticamente después del registro
Una vez completado correctamente:
- Tu situación administrativa queda “activa”
- Podés tramitar el seguro médico sin bloqueos
- Empezás a existir en el sistema japonés como residente real
Este es el punto exacto donde tu llegada deja de ser turística y pasa a ser residencial.
Día 3: seguro médico — el momento en que el seguro de viaje deja de servirte
Este es uno de los puntos donde más se nota la diferencia entre lo que dicen las guías y lo que pasa en la vida real.
Muchos recién llegados a Japón piensan que, mientras tengan un seguro de viaje europeo, pueden posponer el alta en el sistema sanitario japonés. Técnicamente, durante unos días, es posible. Prácticamente, es un error.

Por qué el seguro de viaje no es suficiente (aunque sea “bueno”)
El seguro de viaje está pensado para emergencias puntuales, no para vivir en Japón:
- Adelantás dinero y reclamás después
- No cubre consultas rutinarias ni seguimientos
- Puede generar fricción en hospitales y clínicas locales
- Tiene límites de tiempo claros
Escenario real frecuente:
Dolor leve, infección, revisión simple. No es una urgencia, pero necesitás atención.
Con seguro de viaje, dudás. Con el seguro japonés, vas y listo.
El Seguro Nacional de Salud japonés: cómo funciona de verdad
Una vez registrado tu domicilio, podés inscribirte en el Seguro Nacional de Salud en el ayuntamiento.
Qué cambia a partir de ese momento:
- Pagás solo un porcentaje del coste médico
- Accedés al sistema sanitario como cualquier residente
- Eliminás discusiones, adelantos y papeleo innecesario
Punto clave:
No es un “extra”. Es el sistema normal de salud para residentes.
El error silencioso: retrasarlo “porque todavía no lo necesito”
Este error no explota el día 3. Explota el día 27, el día 45 o el día que menos lo esperás.
Retrasar el alta puede implicar:
- Pagos retroactivos
- Trámites adicionales
- Pérdida de tiempo en el peor momento
En Japón, hacerlo cuando corresponde suele ser más simple que arreglarlo después.
Consejo práctico que casi nadie menciona
Aunque te sientas bien y vengas sano:
- Hacelo ahora
- Guardá la tarjeta
- Olvidate del tema
Es uno de esos trámites que, bien hecho, no vuelve a darte problemas.
Con el seguro médico resuelto, ya tenés cubierto lo esencial:
existís como residente, estás protegido y podés empezar a organizar tu día a día.
Día 4: teléfono e internet — la decisión que te puede hacer pagar de más durante meses
El cuarto día suele ser cuando empezás a “sentirte operativo” y, justamente por eso, es cuando más fácil es equivocarse.
Teléfono e internet parecen un trámite menor, pero en Japón una mala elección temprana se convierte en un gasto fijo innecesario que arrastrás durante toda tu estancia.
La pregunta correcta no es “qué plan compro”, sino “para cuánto tiempo”
Antes de mirar precios o promociones, definí esto con honestidad:
- ¿Te quedás menos de 3 meses?
- ¿Vas a vivir en Japón medio año o más?
- ¿Todavía no sabés?
En función de esa respuesta cambian todas las decisiones.
Opción 1: SIM / eSIM temporal (cuando sí conviene)
Conviene si:
- Estás de paso o en estancia corta
- Todavía no tenés todo resuelto (trabajo, banco, dirección definitiva)
Ventajas reales:
- Activación inmediata
- Sin contratos ni permanencia
- Funciona bien desde el primer día
Advertencia:
No son baratas por gigabyte. Son prácticas, no económicas.
Opción 2: plan japonés “normal” (cuando tiene sentido)
Conviene si:
- Ya registraste dirección
- Vas a quedarte varios meses
- Querés pagar menos a medio plazo
Ventajas:
- Mejor relación precio/datos
- Estabilidad
- Integración total con servicios locales
Pero ojo:
Algunos planes exigen cuenta bancaria o tarjeta local.
Si todavía no cumplís requisitos, no fuerces este paso.
El error más común: los planes “para extranjeros”
Suelen venderse como:
- “Fáciles”
- “Sin complicaciones”
- “Especiales para recién llegados”
La realidad:
- Más caros
- Permanencias encubiertas
- Penalizaciones por cancelación
Consejo práctico:
Si algo parece demasiado fácil en Japón, leé dos veces la letra pequeña.
Qué necesitás de verdad en esta etapa
Durante la primera semana, solo necesitás:
- Datos suficientes
- Llamadas básicas
- Que funcione bien
Nada más.
No te cases con un plan antes de entender cómo funciona tu vida diaria en Japón.
Con teléfono e internet resueltos de forma inteligente, ya podés comunicarte, moverte y organizar citas sin fricción.
Día 5: cuenta bancaria — por qué a veces conviene no abrirla todavía
Abrir una cuenta bancaria en Japón suele aparecer en todas las listas de “primeros trámites”.
El problema no es la recomendación en sí, sino el momento. Para muchos recién llegados, el Día 5 todavía no es el día correcto, y forzarlo genera frustración innecesaria.
La realidad que no suelen contarte
En Japón, los bancos no funcionan con la lógica europea de “abro la cuenta y luego veo”.
Aquí, el contexto importa.
En muchos casos te van a pedir:
- Dirección registrada (correctamente)
- Tarjeta de residencia
- Motivo claro para la cuenta (trabajo, estudios, ingresos)
- En algunos casos, tiempo mínimo de estancia
Si alguno de esos elementos no está claro, la respuesta habitual no es “volvé mañana”, sino “no se puede”.
El error típico: abrirla “por si acaso”
Muchos recién llegados intentan abrir cuenta porque:
- “Todo el mundo dice que hay que hacerlo”
- “La voy a necesitar más adelante”
- “Así ya me la saco de encima”
El resultado suele ser:
- Negativa del banco
- Pérdida de tiempo
- Sensación de bloqueo que no es real
Consejo clave:
En Japón, no adelantes trámites que dependen de otros que todavía no tenés cerrados.
Cuándo SÍ tiene sentido abrirla
Abrir la cuenta bancaria tiene sentido cuando:
- Ya tenés trabajo o estudios confirmados
- Vas a cobrar en Japón
- Tenés ingresos locales previsibles
En ese punto, la cuenta deja de ser un trámite abstracto y pasa a ser una herramienta necesaria.
Ahí sí, todo fluye mucho mejor.
Qué hacer mientras tanto (sin complicarte)
Durante las primeras semanas, muchas personas funcionan perfectamente con:
- Tarjetas internacionales
- Efectivo
- Pagos electrónicos básicos
No es una solución eterna, pero sí suficiente hasta que la cuenta bancaria tenga sentido real.
La idea clave de esta sección
Abrir una cuenta bancaria en Japón no es una carrera.
Hacerlo demasiado pronto no te da ventaja; al contrario, puede hacerte perder tiempo y energía cuando todavía estás asentándote.
Día 6: transporte y vida diaria — donde se va el dinero sin que lo notes
El sexto día suele ser engañoso: ya te movés solo, entendés mejor el entorno y empezás a “funcionar”. Precisamente por eso, es cuando se consolidan hábitos que pueden hacer tu vida en Japón más cómoda… o más cara de lo necesario.
Aquí no hablamos de turismo, sino de rutina real.
Tarjetas de transporte: simple, pero con matices importantes
La mayoría de personas termina usando una tarjeta recargable para trenes y metro.
Funciona bien y es casi imprescindible, pero conviene entender cómo usarla con cabeza.
Lo que sí conviene hacer:
- Usar una sola tarjeta para todo
- Recargar pequeñas cantidades al principio
- Comprobar compatibilidad entre ciudades si te vas a mover mucho
Error habitual:
Comprar pases “especiales” o abonos turísticos sin haber medido tu desplazamiento real.
En estancias largas, muchas veces no compensan.
Transporte diario: el gasto invisible
Al principio:
- “Son solo unos yenes”
- “Esto es barato”
A las semanas:
- Sumaste un gasto fijo importante
- No sabés exactamente en qué se te fue
Consejo práctico:
Durante los primeros días, observá:
- Cuántos trayectos hacés
- En qué horarios
- Si repetís rutas
Eso te permite ajustar después, no al revés.
Pagos cotidianos: comodidad vs control
Japón es cómodo para pagar, pero esa comodidad diluye la percepción del gasto.
Máquinas, tiendas, transporte, cafés: todo se paga rápido y sin fricción.
Error típico del recién llegado:
No llevar un mínimo control porque “no parece que esté gastando tanto”.
No hace falta obsesionarse, pero sí tomar conciencia desde la primera semana.
Hábitos que conviene fijar ya
- Identificar tu estación principal
- Definir horarios habituales
- Saber dónde comprás lo básico (comida, recargas, pequeños gastos)
Estos detalles parecen menores, pero definen tu presupuesto mensual real.
La idea clave del Día 6
El transporte y la vida diaria en Japón funcionan tan bien que es fácil no cuestionarlos.
Justamente por eso, conviene observar, medir y ajustar antes de que los hábitos se vuelvan automáticos.
Día 7: revisión crítica — checklist final y errores silenciosos que todavía estás a tiempo de evitar
El séptimo día no es para hacer trámites nuevos.
Es para confirmar que lo que ya hiciste está bien hecho.
Este punto es clave y casi nadie lo menciona: en Japón, un error pequeño que no revisás ahora se vuelve estructural después.

Checklist realista de la primera semana (sin autoengaños)
Llegado este punto, deberías poder confirmar lo siguiente:
- Dirección registrada correctamente en el ayuntamiento
- Seguro médico activo y tarjeta en tu poder
- Teléfono e internet funcionando sin permanencias absurdas
- Transporte diario resuelto sin gastos innecesarios
- Documentación ordenada y accesible
Si uno de estos puntos no está claro, no lo ignores. No se arregla solo.
Los errores silenciosos que aparecen después (y que nacen esta semana)
Estos no explotan el día 7, sino semanas más tarde:
1. Datos mal registrados
Un nombre mal escrito, una dirección incompleta o una fecha incorrecta se replican en bancos, seguros y contratos.
2. Contratos que firmaste sin entender
Especialmente en telefonía y servicios. Cancelarlos después suele implicar penalizaciones.
3. No guardar papeles “porque todo es digital”
En Japón, el papel sigue importando. Mucho.
4. Pensar que “ya está todo hecho”
La primera semana solo sienta las bases. No es el final del proceso.
La revisión que casi nadie hace (pero debería)
Tomate una hora y revisá:
- Qué trámites ya dependen unos de otros
- Qué decisiones todavía podés ajustar sin coste
- Qué cosas conviene posponer conscientemente
Este ejercicio evita el error más común del recién llegado:
seguir acumulando decisiones sin revisar las anteriores.
Señales de alerta temprana
Prestá atención si:
- Te dicen “eso habría que haberlo hecho antes”
- Te piden un documento que “ya entregaste”
- Algo “no figura en el sistema”
No es normal, pero es solucionable si lo detectás ahora.
Idea clave del Día 7
La primera semana en Japón no termina cuando completás trámites,
termina cuando entendés qué hiciste, por qué y qué consecuencias tiene.
Con esta revisión, ya estás en una posición sólida para avanzar.
Cuándo este plan no es suficiente — estudiantes, trabajadores y estancias largas
La checklist de los primeros 7 días funciona muy bien para asentarte sin errores iniciales.
Pero no es universal. Hay perfiles para los que esta primera semana es solo el punto de partida, no el marco completo. Ignorar esto suele generar una falsa sensación de seguridad.
Si venís a estudiar (idioma, universidad, intercambio)
Además de lo ya visto, entran en juego factores que no conviene dejar pasar:
- Certificados de asistencia exigidos por academias
- Cambios de dirección frecuentes (residencias temporales)
- Requisitos específicos de visado
Error habitual:
Registrarte una vez y no actualizar cambios por “ser temporales”.
En Japón, todo cambio cuenta, aunque dure poco.
Consejo práctico:
Confirmá desde el principio cómo y cuándo tenés que notificar:
- Cambios de domicilio
- Cambios de institución
- Periodos sin clases
Si venís a trabajar (empleo por cuenta ajena)
Acá la semana 1 suele quedarse corta.
Vas a necesitar:
- Cuenta bancaria en el momento correcto
- Alta laboral coherente con tu visado
- Coordinación entre empresa, ayuntamiento y banco
Error silencioso:
Empezar a trabajar “de palabra” sin tener todo reflejado en el sistema.
En Japón, lo que no está registrado, no existe.
Si tu estancia es larga o indefinida
Cuanto más tiempo pensás quedarte, más importante es:
- No improvisar contratos
- No arrastrar soluciones “provisionales” durante meses
- Construir una base administrativa limpia
Muchos problemas a largo plazo nacen de atajos tomados en la primera semana que nunca se revisaron.
Si sos autónomo o freelance
Este perfil requiere planificación adicional desde el inicio:
- Actividad permitida por visado
- Obligaciones fiscales específicas
- Relación con bancos y pagos internacionales
Advertencia clara:
La checklist general no cubre esta situación. Necesitás un plan específico.
La idea clave de esta sección
Los primeros 7 días sirven para no equivocarte al empezar,
pero tu perfil define lo que viene después.
Si no adaptás el plan a tu situación real, tarde o temprano vas a tener fricción con el sistema japonés.
Preguntas frecuentes sobre tus primeros días en Japón
¿Cuántos días tengo realmente para registrarme en el ayuntamiento?
El plazo oficial es de hasta 14 días desde la llegada, pero en la práctica conviene hacerlo cuanto antes. No por obligación legal inmediata, sino porque muchos otros trámites dependen de ese registro. Esperar suele generar retrasos en cadena.
¿Puedo registrar una dirección temporal?
Sí.
No necesitás una vivienda definitiva. Un alojamiento temporal suele ser válido siempre que tengas permiso para usar esa dirección. El error habitual es creer que hay que esperar a “algo fijo” y perder semanas sin necesidad.
¿Qué pasa si me equivoco en algún dato al registrarme?
El error no se queda ahí.
Ese dato se replica en:
- Seguro médico
- Bancos
- Contratos
Corregirlo después implica más trámites. Por eso insistimos tanto en revisar y preguntar con calma, aunque el sistema parezca rápido.
¿Es obligatorio contratar el seguro médico japonés?
Si residís en Japón, sí es el sistema normal.
El seguro de viaje sirve para emergencias puntuales, pero no reemplaza el sistema local. Retrasarlo suele implicar pagos retroactivos o complicaciones innecesarias.
¿Puedo vivir solo con mi seguro europeo los primeros meses?
Es una mala idea.
Funciona “sobre el papel”, pero en la práctica:
- Adelantás dinero
- Limitás acceso a atención básica
- Generás fricción administrativa
Para estancias largas, el seguro japonés no es opcional en la práctica.
¿Conviene abrir cuenta bancaria en la primera semana?
No siempre.
Conviene hacerlo cuando tenés un motivo real (trabajo, ingresos locales). Forzarlo antes suele terminar en negativas o pérdida de tiempo.
¿Qué hago si el banco me dice que no?
No es un rechazo personal ni definitivo.
Normalmente significa que todavía no cumplís algún requisito. Esperar unos días o semanas suele ser la solución correcta.
¿Las SIM “para extranjeros” son malas?
No son malas, pero suelen ser caras y poco flexibles.
Sirven para empezar, no para quedarte meses. El error es contratarlas sin leer permanencias ni penalizaciones.
¿Necesito comprar pases de transporte especiales?
En la mayoría de los casos, no.
Durante los primeros días conviene observar tu uso real antes de contratar abonos. Mucha gente paga de más por no medir primero.
¿Qué error se repite más entre recién llegados?
Creer que “ya está todo hecho” tras la primera semana.
La semana inicial sienta las bases, pero no sustituye planificación posterior, especialmente si vas a estudiar, trabajar o quedarte largo plazo.
¿Qué debería hacer justo después de esta primera semana?
Depende de tu perfil:
- Estudiante → regularizar centro y asistencia
- Trabajador → coordinar banco, empresa y visado
- Estancia larga → revisar contratos y gastos fijos
Lo importante es no improvisar sobre una base mal revisada.



